
Hablar de masajes nos traslada a esa atmósfera de calma, tranquilidad y placer generada en un box de kinesiología o bajo las manos expertas de un masoterapeuta. Casi todas las personas pasaron por el masajista al menos una vez en la vida con el objetivo de disminuir las tensiones y viajar hacia el costado más placentero. Música tranquila, luz tenue y un ambiente acogedor son algunas de las características que rodean al masaje.
Sin embargo, estas técnicas manuales que suelen estar destinadas hacia grandes regiones musculares como la espalda o los muslos, también pueden realizarse sobre la cabeza para estimular la irrigación capilar y nutrir al cuero cabelludo. Los masajes capilares son un excelente complemento para la lucha contra la caída del cabello.
Estas técnicas manuales generan hiperemia (aumento de irrigación), vasodilatación (aumento del calibre de los vasos y más llegada de sangre con nutrientes) y un marcado efecto analgésico sobre la zona de aplicación. Por esta razón, pueden realizarse previamente al tratamiento de implante capilar, puesto que aumentan la circulación local y estimulan al cuero cabelludo de manera ideal antes de realizar el trasplante pelo por pelo.
La premisa del masaje capilar se basa en generar tranquilidad en el paciente, estimular las raíces foliculares y aumentar la irrigación del cuero cabelludo. Esto facilita la posterior terapia de trasplante pelo por pelo que al no ser dolorosa mantiene los niveles de analgesia sobre la zona. Así, la persona no siente ningún tipo de dolor ni tampoco sufre ningún tipo de cicatriz sobre el pelo trasplantado por lo que los resultados son totalmente naturales.
Automasajes circulares sobre el pelo
No hace falta elegir este tratamiento, que si bien es un excelente complemento para el injerto capilar, no tiene eficacia demostrada ni probada. Es cierto que hacen falta estudios específicos sobre el tema, pero lo poco que se sabe es que por sí solo los masajes capilares no logran el crecimiento del cabello sobre zonas despobladas.
Un buen ejercicio casero y sin esfuerzo es de realizar automasajes durante la ducha. Se debe realizar de manera suave y con las yemas de los dedos, sin ejercer demasiada presión, dibuando círculos sobre el cuero cabelludo. Estos movimientos circulares suaves combinados con agua tibia pueden potenciar el efecto vasodilatador sobre el cuero cabelludo y las raíces foliculares debilitadas. Otro aspecto a tener en cuenta es que los movimientos circulares deben realizarse de manera ascendente, es decir, de abajo hacia arriba y cubriendo todo el cráneo.
Es importante destacar que los masajes capilares no presentan efectos colaterales ni generan reacciones adversas. Tampoco tienen contraindicaciones por lo que son una buena opción para pacientes de todas las edades.











