Desencadenantes del Acné

Todo lo que tenés que saber sobre este mal que afecta a muchos

A diferencia de lo que puedes haber escuchado, el acné no es consecuencia de la piel sucia. El acné es causado por la actividad excesiva de las glándulas sebáceas en la piel y por la acumulación de grasitud, células muertas de la piel y bacterias, lo que produce la inflamación de los poros.

Las glándulas sebáceas son estimuladas por las hormonas que se vuelven activas durante la pubertad, motivo por el cual los adolescentes son propensos a tener acné. Debido a que la tendencia al acné es en parte genética, si otras personas de tu familia tuvieron (o tienen) acné, es probable que tu también lo tengas.

Si bien no hay una manera segura de prevenir el acné, estos consejos pueden ayudarte a reducir la cantidad y la gravedad de las erupciones:

  • Lavar la piel es esencial (ya que ayuda a quitar el exceso de grasitud de la superficie y las células de la piel muertas que pueden bloquear los poros), pero la limpieza excesiva puede causar daños como resecar la piel o irritar el acné existente.
  • Recuerda lavarte después de hacer ejercicio para evitar que el sudor bloquee los poros y empeore el acné. Si trabajas en lugares donde hay alimentos grasosos o aceite, o si has sudado debido al calor o porque has estado trabajando duro, lávate la cara y otras áreas propensas al acné tan pronto como sea posible.
  • Si usas productos para la piel como lociones o maquillaje, busca aquellos que sean no comedogénicos o no acnegénicos, es decir, aquellos que no bloquean los poros.
  • Si no puedes prescindir de la laca o del gel modelador para el cabello, asegúrate de aplicarlos lo más lejos posible de la cara. Muchos productos para el cabello contienen aceites que pueden empeorar el acné. Trata de usar productos a base de agua.
  • Si tienes acné en zonas como el pecho o la espalda, evita la ropa ajustada, ya que puede rozar la piel y causar irritación.

Tratamientos

Para algunas personas, los productos de venta libre son suficientes para combatir el acné. Puede que tome tiempo encontrar el mejor producto: es posible que algunos no funcionen y otros podrían causar irritación. Los productos de venta libre tienen distintas intensidades. El principio activo más popular y efectivo contra el acné es el peróxido de benzoilo. El ácido salicílico es otro principio activo que puede ayudar a secar los granos.

Si los productos de venta libre no funcionan, lo mejor es consultar a un médico. Este puede prescribir geles o cremas especiales, píldoras o una combinación de ambos. Puede resultar incómodo o vergonzoso hablar con otra persona acerca del acné, pero el médico está capacitado para ayudarte a que tu piel luzca lo mejor posible.

¿Qué sucede con los granos que ya tienes? Por más que resulte tentador, reventar o apretar los granos no es la solución del problema. De hecho, esto puede diseminar el material infectado y el pus en el resto de la piel, causar más hinchazón y enrojecimiento (y esto no es lo que buscas justo antes de una cita), e incluso dejar cicatrices permanentes.

Si estás tomando un medicamento recetado contra el acné, debes terminar el tratamiento aun si tu piel mejora, a menos que el dermatólogo indique que puedes abandonarlo. Si abandonas el tratamiento prematuramente, existe la posibilidad de que tu piel vuelva a llenarse de granos.

Una alimentación nutritiva puede ayudarte a estar saludable, y tu piel se beneficiará de la incorporación de vitaminas y minerales. Pero lo más importante es que no debes obsesionarte con lo que comes o con cuánta frecuencia te lavas la cara para controlar el acné. Si no encuentras un producto de venta libre que funcione, consulta a un médico o a un dermatólogo para que te aconseje cómo sobrellevar los años con acné

Consejos

  • Lávate la cara dos veces al día (no más) con agua tibia y un jabón suave fabricado específicamente para personas con acné. Masajear suavemente la cara describiendo movimientos circulares. No te frotes la cara. Lavarse demasiado y frotarse la piel puede irritarla. Después de la limpieza, la Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda aplicar una loción de venta sin receta médica que contenga peróxido de benzoilo.
  • No te revientes los granos. Es tentador, pero he aquí los motivos por lo que no debes hacerlo: al reventarte un grano, puedes empujar material infectado hacia capas más profundas de la piel, provocando más inflamación y enrojecimiento y haciéndote, incluso, heridas, que te pueden dejar pequeñas cicatrices permanentes. Si te sale un grano justo antes de un acontecimiento o celebración importante, como la fiesta de fin de curso, lo más probable es que un dermatólogo pueda tratarlo con mucho menor riesgo de infección y de que te queden cicatrices.
  • Evita tocarte la cara con las manos o apoyarla en objetos que tienden a acumular sebo y residuos de la piel, como el auricular del teléfono. Al tocarte la cara, puedes dispersar por ella las bacterias que hacen que los poros se inflamen e irriten. Para mantener las bacterias a raya, lávate bien las manos antes de aplicarte cualquier producto en la cara, como cremas de tratamiento o maquillaje.

La incidencia del sol sobre la salud de la piel


Es la reacción eritematosa (piel colorada) y dolorosa en respuesta a una excesiva exposición solar. Se estima que aproximadamente un 30% de los adultos y hasta un 70% de niños y adolescentes manifiestan este cuadro al menos una vez al año (especialmente en época de vacaciones). Hoy se considera que la exposición repetida tiene un carácter acumulativo.

Por eso, como ya fue mencionado, no solo se trata de las molestias particulares del momento sino de las consecuencias de su repetición en el tiempo, que pueden aumentar el riesgo de cáncer de piel.

¿Cuál es la causa de estas quemaduras?

La radiación ultravioleta (UV) es la causante de estos efectos. Existen varios tipos de rayos que pueden afectar la piel: los rayos tipo A (UVA) son responsables fundamentalmente de la quemadura de sol y del cáncer de la piel, mientras que los tipo B (UVB) son los que originan el daño crónico en la piel y ciertas reacciones medicamentosas. Actualmente, además, se relaciona al tipo B con el fotoenvejecimiento. Un tercer tipo de radiación, la C, no alcanza a la Tierra, ya que queda atrapada en la atmósfera.

Conviene tener presente que la disminución de la capa de ozono hace aumentar los niveles de la radiación ultravioleta.

¿Cómo varían los efectos de la exposición de una persona a otra?

No todos estamos expuestos de la misma forma. Las personas más afectadas son aquellas con:

piel blanca

pelo claro

antecedentes de quemaduras de piel aun con poca exposición

uso de ciertas medicaciones que aumentan la fotosensibilidad (antiinflamatorios no esteroideos, quinolonas, tetraciclinas, psorealenos, amiodarone, furosemida, entre otros).

Por lo general, el eritema (color más rojo de la piel) aparece entre 3 y 5 horas luego de la exposición, con un máximo de 24, para caer luego de las 72 horas.

¿Cómo protegerse de los rayos solares?

Existen varias formas de evitar o minimizar los daños ocasionados por la exposición al sol.

Evitar la radiación ultravioleta: la mejor manera de prevenir las lesiones es no exponerse al sol. Pero para disfrutar de su contacto, una de las recomendaciones fundamentales es la de evitar la exposición especialmente entre las 10 y las 14 horas, incluso en días nublados, ya que suficiente radiación ultravioleta puede alcanzar la piel.

Es importante saber que tanto la arena como la nieve aumentan la radiación. Prendas de vestir: la utilización de sombreros, lentes y otros tipos de coberturas pueden brindar protección contra los rayos UV.

Protectores solares (pantallas solares): generalmente se los clasifica con un número que representa el número de veces que el producto extiende el tiempo requerido para que se produzca un eritema (piel colorada), una vez aplicado el protector. Es decir que si una persona sin protector solar desarrolla un eritema a los 20 minutos de exposición, luego del uso de una pantalla 15, un eritema mínimo podría esperarse a los 300 minutos (5 horas) de exposición (15 x 20).   

Cremas solares: muchas de ellas contienen protectores solares y actúan rechazando o evitando el ingreso de las radiaciones UV. En los niños por debajo de los 3 años se recomienda el uso de cremas con pantalla solar de 30.

Es conveniente aclarar que antes las pantallas solares brindaban cierta protección frente a los rayos UVB, mientras que algunas no lograban una adecuada defensa contra los UVA. Actualmente, muchos de estos productos protegen de los dos tipos de radiaciones (UVA y UVB), por lo que es necesario verificar las indicaciones de cada opción para elegir la más eficiente. Es recomendable repetir la aplicación de los protectores cada tres horas.

Bronceadores: no se registran estudios de probado valor científico en referencia al uso de los mismos. Sin embargo, existe evidencia de que su uso frecuente disminuiría las quemaduras provocadas por el sol, aunque no implicaría la protección crónica contra el cáncer de pie.

¿Qué es la piel?

Algunos de los datos de la piel son impresionantes: cada mano tiene 17.000 receptores táctiles y 200 terminaciones nerviosas por centímetro cuadrado. La piel de un adulto medio cubre casi dos metros cuadrados, pesa algo más de dos kilos y medio y muda alrededor de diecinueve kilos de células muertas a lo largo de la vida.

La piel tiene una estructura compleja formada por dos capas diferentes: la epidermis y, bajo ella, la dermis.

La epidermis es variable en grosor, de un milímetro en las palmas de las manos y plantas de los pies, donde la protección contra la presión es lo más importante, a una décima de milímetro en la cara, párpados y labios, donde se necesita precisión y rapidez en los movimientos.

La epidermis no contiene hematíes, pero produce melanina, que oscurece la piel para protegerla del sol. El color rosáceo de las personas con la piel blanca está influido por el color rojo de las células sanguíneas y por el caroteno, que filtra la luz solar.

En la parte más profunda de la epidermis, las células jóvenes, que son ovaladas, suaves y blandas, se dividen constantemente y salen a la superficie aproximadamente cada veintiocho días.

Cambian según suben por la zona germinativa y se rellenan de keratina (una sustancia fibrosa que también se encuentra en el pelo y las uñas), se aplana y se unen unas a otras estrechamente para formar las dos secciones protectoras de la epidermis: la brillante membrana interior y la superficie con sus millones de pelos y glándulas sudoríparas.

Sujetas a constante desgaste, estas células se descaman, pero son constantemente reemplazadas. Nuevas células proporcionan el agua esencial para mantener la flexibilidad de la piel.

Bajo la epidermis está la dermis, una capa fibrosa, más gruesa en los hombres que en las mujeres, más vasta en la espalda y variable en grosor (entre medio milímetro y tres). Está llena de colágeno, que con sus fibras elásticas le da a la piel solidez y elasticidad.

La dermis alimenta la producción de keratina, extrae los desechos y regula la temperatura corporal. Varios miles de terminaciones nerviosas juegan un papel esencial en el sentido del tacto percibiendo frío, calor, presión y dolor.

Hay también bolsas de folículos pilosos, donde las glándulas sebáceas segregan sebo, una sustancia aceitosa que hace que la piel sea dúctil y el pelo brillante.

Las uñas son, simplemente, keratina comprimida. Como la piel, la base de la uña tiene una zona germinativa y una dermis que sirve de base, que proporciona sangre y que da a la uña su tono sonrosado. Junto a su raíz, la uña es más densa y el suministro de sangre reducido, de aquí la media luna blanca. La cutícula forma un sello impermeabilizador.

El pelo es la capa más exterior de la epidermis, y tiene varias funciones protectoras. El pelo de la cabeza aísla, las pestañas y los pelos de la nariz y las orejas protegen de objetos extraños y las cejas ayudan a evitar que el sudor llegue a los ojos. «Los problemas emocionales también pueden provocar problemas en la piel»

Sin higiene no hay salud capilar

Cuida tu pelo: la clave de una buena higiene

El cuidado del pelo es una cosa que no debemos desatender en ningún instante puesto que si no le prestamos la atención preciso lucirá sin vida.

Un pelo saludable es señal de que nos estamos ocupando de él tanto con cuidados externos como con una nutrición conveniente.

Estos consejos te van a ser útil para el cuidado del cabello:

El cepillado diario: cepillar el pelo a diario forma un buen hábito para oxigenar el pelo y estimular su estructura. Se debe cepillar en todas y cada una direcciones, intentando emplear un cepillo de madera.

No debe importarnos perder unos minutos día tras día para cepillar nuestro pelo, os aseguro que el pelo lo apreciará y lucirá verdaderamente increíble.

Productos naturales lo mejor para el pelo: un buen consejo para el cuidado del pelo es eludir los tintes y blanqueadores químicos puesto que las substancias que poseen estos productos comerciales pueden generar una irritación cutánea en ciertas personas, llegando aun a ocasionar dermatitis. Puede decantarse por las opciones alternativas herbales, realice lavados con manzanilla, romero, salvia, caléndula, etcétera en dependencia del género de pelo que tenga.

La dieta muy importante: otro de los mejores consejos para cuidar el pelo es sostener una dieta pobre en toxinas y rica en nutrientes, por poner un ejemplo, hay que suprimir el azúcar refinado, reducir el consumo de grasas sobresaturadas y preferir comestibles como los productos integrales, youghourts, verduras crudas y frutas.

Para robustecer el cabello: los comestibles más indicados para robustecer y asistir en el cuidado del pelo son los germinados de cereales, brotes de soja o bien de alfalfa, los espárragos y la yema de huevo. Todos estos ingredientes juntos en una ensalada aderezada con aceite de germen de trigo, una cucharada de diastasa de cerveza y un tanto de yogur son una deliciosa y nutritiva combinación. Son comestibles ricos en vitaminas B5 y B8, que aceleran la reposición de los pelos y los robustecen.

Existen muchos factores y acciones que debemos eludir, en la medida de nuestras posibilidades, para preservar en buen estado nuestro pelo, por ejemplo:

Cepillar violentamente el pelo.

Utilizar secadores con la temperatura muy caliente.

Tomar el sol con el pelo descubierto.

Utilizar peines sucios, pueden traer infecciones.

El agobio.

La polución atmosférica.

Los tintes y permanentes frecuentes.

Dormir con el pelo recogido o bien con rulos.

Presta atención a los signos de deshidratación

Claves para detectarlos

El agua es tan esencial para nuestro cuerpo que una persona normal a una temperatura normal y con una vida parcialmente sedentaria puede soportar tan solo entre tres y cinco días sin tomar. Y afirmamos tan solo pues el organismo de esa persona podría soportar hasta un mes sin ingerir comestibles.

¿De qué forma pierde agua nuestro cuerpo?

Nuestro organismo pierde agua constantemente: cuando respiramos, cuando sudamos, cuando orinamos y cuando evacuamos. A través de estas acciones el cuerpo pierde una media de entre dos y dos, cinco litros diarios de agua. Si bien no perdemos solamente agua: perdemos sodio, potasio, calcio, flúor y otros electrolitos.

​​​​​​​El cuerpo puede compensar la pérdida rutinaria de líquidos a través de el traslado del agua interna de nuestras células a nuestra sangre. No obstante, si no restituimos el agua que perdemos durante el día podemos padecer deshidratación.

La deshidratación leve es bastante común en tanto que está provocada por una insignificante ingesta de líquidos. En el caso de sufrir alguna enfermedad gastrointestinal que provoque diarreas y vómitos, de tener fiebre o bien de padecer alguna quemadura, la deshidratación se agudiza con lo que es fundamental restituir los líquidos perdidos a fin de que nuestra salud no se deteriore de forma notable.

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación se genera cuando nuestro cómputo hídrico es negativo, esto es, que perdemos más agua de la que ingerimos. Existen tres tipos diferentes de deshidratación:

Deshidratación Isotónica: se genera cuando perdemos más o menos exactamente la misma cantidad de agua que de electrolitos.

Deshidratación Hipertónica: se genera cuando la cantidad de agua que perdemos es mayor a la de electrolitos

Deshidratación Hipotónica: tiene sitio cuando nuestro organismo pierde más electrolitos que agua.

Nuestro cuerpo es complejo a la par que sabio, de ahí que, cuando advierte una bajada de la cantidad de agua en nuestro organismo dispara nuestra sensación de sed: nos empuja a tomar para sostener el equilibrio hídrico.

Cuando estamos desecados, el nivel de agua que contiene nuestra sangre reduce lo que complica su circulación y como consecuencia nuestros órganos y músculos reciben un nivel menor de los nutrientes y del oxígeno que precisan para marchar adecuadamente.

Así, cuánta más agua pierda nuestro organismo, más graves van a ser las consecuencias para nuestra salud:

Una deshidratación leve nos provocará sed, cefaleas, debilidad, mareos, fatiga y asimismo puede generar somnolencia.

Si la deshidratación que sufrimos es moderada vamos a tener la boca seca, nuestro pulso va a aumentar, a nuestra piel le va a faltar elasticidad, nos vamos a sentir pesados y vamos a tener poco o bien ningún volumen de orina.

En el caso de deshidratación grave hay que asistir a un centro sanitario en tanto que vamos a estar frente a una urgencia médica que podría ser letal: se identifica por una sensación extrema de sed, una frecuencia respiratoria acelerada, una falta de volumen de orina, piel fría y húmeda, espasmos musculares, vómitos, perturbación del estado mental.

Causas de la caída del cabello


Normalmente, los procesos biológicos que se encargan del crecimiento del cabello y se equilibran de manera natural. Mientras algunos cabellos caen, otros crecen, y así sucesivamente. Se trata de un ciclo normal y sano que refleja las diferentes fases de crecimiento del cabello. Pero cuando esta mecánica se ve alterada, la caída del cabello puede acelerarse no dando tiempo a su regeneración.

A partir de esta nota te traemos las principales causas asociadas a este mal. Si hace 6 notas abundante caída de cabello sobre la almohada, o sobre tus hombros será importante que implementes el Sistema GB, que elimina hasta un ochenta por ciento la caída del cabello.

Por causas hormonales. Normalmente, el estrógeno (hormona sexual femenina) es el origen de un pelo fuerte y bello. Por este motivo, muchas mujeres tienen especialmente bonito el cabello durante el embarazo. Sin embargo, las hormonas masculinas (andrógenas), igualmente presentes en el organismo femenino pero en menor cantidad, no favorecen el crecimiento del cabello. Tanto entre los hombres como entre las mujeres, el estrés aumenta la secreción de hormonas andrógenas, lo que puede alterar el equilibrio hormonal y provocar la caída del cabello por estrés. En los casos más serios, los dermatólogos pueden recetar antiandrógenos. Pero en la mayoría de los casos, basta con llevar una vida menos agitada y relajarse más a menudo. Este desequilibrio también puede estar motivado por la disfunción de la glándula tiroides.

Someter el cabello a demasiados tratamientos agresivos puede debilitarlo y apagarlo. Las decoloraciones, los cambios frecuentes de color, las permanentes o el uso regular de planchas de pelo no provocan directamente la caída del cabello en mujeres, pero pueden dañarlo y hacer que el pelo se parta a la altura de la raíz.

Ten en cuenta la cantidad de decoloraciones y tinturas a las que sometes a tu pelo porque son perjudiciales.

Necesitas vitaminas. Para que el cabello crezca fuerte y sano necesita una alimentación equilibrada y rica en vitaminas. Una carencia de estas o un régimen demasiado intenso puede provocar la caída temporal del cabello. Para evitarlo, sigue una dieta equilibrada a base de frutas, legumbres, proteínas, productos lácteos, cereales, nueces y aceites de calidad superior. Si no puedes tomar estos alimentos, toma complejos alimenticios especiales para el cabello que contengan biotina, niacina, zinc y vitaminas B6, B12, A y E. Estos también te ayudarán, si tienes el pelo fino, a darle más fuerza.

Cinco consejos para combatir la caída de cabello

Cinco consejos para combatir la caída de cabello

Si cada vez que despertás en tu cama ves un ramillete de pelos sobre la almohada, eso no es normal. No es renovación capilar.

Estás perdiendo pelo y ante esta situación traumática y desesperante te traemos 5 consejos para contrarrestar este mal que afecta la autoestima y la estética sin dejar de mencionar la importancia del Sistema GB, que evita la caída hasta en un ochenta por ciento.

1- Consume alimentos con alto contenido de hierro y vitamina C. Las lentejas y legumbres son un claro ejemplo de productos que aumentarán el metabolismo, la oxigenación y el aporte de nutrientes a los tejidos, incluyendo el pelo y los folículos pilosos aportandoles mayor fortaleza.

2- Maneja las situaciones cotidianas de la vida con la mayor tranquilidad posible. Canaliza el estrés a través de actividades al aire libre, recreativas y físicas. Salí a correr 20 minutos por día y verás que los cambios emocionales no te afectarán tanto.

3- Las hormonas también están implicadas muchas veces en la caída del cabello. Tanto en el embarazo donde hay un sacudón hormonal o en la menopausia se producen desequilibrios. Las píldoras anticonceptivas también alteran el estado normal y sano del pelo, por lo que cambiar de píldora también es una buena opción.

4- Masajes capilares. Date un buen masaje capilar y verás lo relajante que es. Este método mejora la microcirculación en la zona de los folículos pilosos y la oxigenación que reciben. Se puede usar aceite de coco y romero como aditivo.

5- No abuses del secador de pelo. El calor rompe con la normalidad de proteínas dérmicas afectando las raíces de los folículos pilosos. Implementa secarte de manera normal con una toalla enrollada en el cabello.

Alimentación saludable para combatir la caída del cabello


Cada vez que te despiertas sientes miedo al mirar la almohada por temor a que haya pelos. Tu padre terminó siendo calvo, por lo que el factor genético también atenta contra esperanza. Sin embargo, decides mirar y efectivamente, el mayor de tus miedos llegó para quedarse.

La calvicie es un mal que afecta tanto a hombres como mujeres que ven su estética disminuida generando problemas de autoestima. De esta manera es que te traemos los mejores alimentos para nutrir al pelo con las mejores vitaminas, un complemento ideal al tratamiento GB que reduce hasta en un ochenta por ciento la caída del cabello.

Kiwi: es uno de los comestibles con más vitamina C, esencial en la salud del folículo piloso ya que es clave en la producción de colágeno, uno de los componentes del pelo. Su déficit genera un pelo frágil.

– Avellanas: su alto contenido en biotina, en concreto setenta y seis microgramos por cien gramos, las transforma en grandes aliadas para fomentar el desarrollo pilífero. La biotina, asimismo llamada vitamina H o bien B8, favorece el desarrollo de los tejidos de veloz reproducción como es el pelo.

Asimismo internviene en el metabolismo de las grasas, lo que se traduce en un cuero capilar más sano y en un pelo más flexible y con menos tendencia a romperse. Mas además de esto, estimula la circulación sanguínea, lo que deja la llegada de nutrientes a la raíz del pelo.

– Salmón: es rico en ácidos grasos esenciales, componentes esenciales para el buen funcionamiento del organismo, mas que el cuerpo no es capaz de generar. Alrededor del tres por ciento del pelo se compone de ácidos grasos, de ahí su relevancia. Fomentan el desarrollo del pelo, sostienen la hidratación del pelo y del cuero capilar y dan brillo.

Berberechos: su alto contenido en hierro los transforman en deliciosos aliados para un pelo sano. El hierro es quien se encarga de llevar el oxígeno a cada célula del cuerpo, incluyendo las del cuero capilar y los folículos pilosos, de ahí que es esencial para el desarrollo del pelo y para un pelo sano y fuerte. La dietista recomienda acompañarlos con un tanto de limón a fin de que la vitamina C asista a una mejor absorción.

– Aceite de girasol: su secreto es su gran aporte en vitamina liposoluble de tipo E, precisa para alimentar al cabello estropeado y para prevenir un pelo rompible. Favorece la capacidad del organismo para generar queratina dentro del pelo, lo que reduce su ruptura.

– Legumbres: son ricas en ácido fólico, asimismo en cinc, que contribuye a la oxigenación de la sangre de los folículos pilosos. Además de esto, fomenta la reparación celular para robustecer las raíces del pelo y eludir su debilitamiento.

– Ostras: son el comestible más rico en cinc, un mineral esencial imprescindible para la síntesis del colágeno y elastina, esenciales para el desarrollo de un pelo sano.