ADN es la abreviatura para Ácido DesoxirriboNucleico, una molécula compleja que se encuentra dentro de cada célula de nuestro cuerpo y contiene todas y cada una de las instrucciones necesarias para crear y sostener la vida. Seguramente lo hayas estudiado en el colegio y puede que a lo largo de tu vida te hayas olvidado su función.
No te preocupes porque se trata de un aspecto que muchas personas ignoran durante la vida cotidiana y le prestan atención cuando deben realizarse una Prueba de ADN para ellos mismos o sus hijos.
¿Qué es el ADN?: Características
El ADN no está desperdigado en nuestras células, está cuidadosamente empaquetado en estructuras llamadas cromosomas. ¿Sabías que, de no ser así, el ADN de una sola célula ocuparía más de 2 metros de longitud? El ADN está compuesto principalmente por 4 substancias químicas: adenina, timina, guanina y citosina, que se unen de un modo muy concreto: A con T, C con G.
Para entender qué es el ADN debemos imaginarnos dos cadenas que se unen formando una doble hélice o bien una escalera de caracol; esta fue descrita por vez primera en mil novecientos cincuenta y tres por James Watson y Francis Crick, lo que supuso un hito en la historia de la biología. Muchos, miles, millones de adeninas, timinas, guaninas y citosinas se unen formando una secuencia que sigue un orden determinado como por poner un ejemplo AAATTCGAGTCAATTGCCTATCCTCGAGTCAACCTATCCA. La secuencia completa de estas sustancias químicas compone nuestro código genético, nuestro genoma y determinadas secuencias de estas “letras” dan lugar a “frases” conocidas como “genes”.
Funciones del ADN
Una vez aclarado qué es el ADN, nos adentramos a explicar qué funciones tiene en el organismo. Gracias a películas policiacas o bien series como CSI sabemos que el ADN es algo importante, que nos identifica, que nos diferencia del resto, mas para llegar a entender qué función tiene, debemos zambullirnos en un planeta microscópico.
Podemos decir que el ADN es el mapa genético de la vida. Nuestro cuerpo está formado por distintos sistemas: el respiratorio, el circulatorio, el neurológico, el digestivo, entre otros muchos. Todos hacen diferentes funciones que actúan de forma organizada para mantenernos con vida. Por su parte estos sistemas están formados por órganos y estos por diferentes géneros de células. La célula del corazón no efectúa las mismas funciones que la del hígado. Y, si nuestro cuerpo es el fruto de la unión de solo dos células: el espermatozoide del padre y el óvulo de la madre, ¿de qué manera posiblemente tengamos tantísimos tipos de células diferentes que llevan a cabo distintas funciones? La respuesta está de nuevo en el ADN; el genoma contiene toda la información necesaria para dar lugar a células con funciones tan dispares como las de una neurona o las de una célula muscular, incluso tiene la información que determina nuestro sexo.
Como afirmábamos el ADN contiene secuencias conocidas como genes que son las instrucciones precisas para formar proteínas. Las proteínas son moléculas que participan en casi todos los procesos biológicos, y así como el ambiente que nos rodea determinan todo sobre nosotros, desde el tono de nuestros ojos o nuestra estatura, hasta nuestra susceptibilidad a enfermedades.
La herencia del ADN
¡Pero el ADN no se queda ahí! El ADN contiene la información genética que hemos heredado de nuestros padres y que nosotros transmitiremos a nuestros hijos. ¿Alguna vez te has fijado si tus progenitores tienen el lóbulo de la oreja pegado o bien si pueden enrollar la lengua en forma de “U”? Estas características también están escritas en tus genes y no es casualidad que compartas estos rasgos con alguno de tus progenitores. Además de esto, por muy pasmoso que nos parezca, todos y cada uno de los humanos somos genéticamente iguales en un noventa y nueve con nueve por ciento ; y ese 0,1 por cien que nos hace diferentes es lo que nos permite identificarnos, o sea, tener nuestro documento de identidad genético.
Ahora que conoces la importancia del ADN y por ende del genoma, ¿te imaginas poder contar con una investigación que te deje “leer” el mapa genético de tu cuerpo y de este modo poder comprender qué te hace ser , es decir, qué te define genéticamente? Para ello puedes realizar una prueba de paternidad o las pruebas en el embarazo para detectar anomalías genéticas en el futuro hijo.


