También conocida como la enfermedad del cuerpo vacío, la Esquizofrenia es una de las enfermedades mentales más incapacitantes que existen en la actualidad. Se trata de una patología que genera alucinaciones, confusión y pérdida de la noción sobre tiempo y espacio. Poco a poco, aquellas personas que sufren esta patología empiezan a perder lucidez mental y cuestiones tan simples como tomar un café o reconocer el rostro de sus hijos se torna imposible. Los delirios, confusiones y alucinaciones también afectan a quienes los rodean que ven como poco a poco se apaga la llama de lo que alguna vez fue su ser querido.
Pese a que la prevalencia (numero de casos existentes sobre la población total) es baja con un 2% de afectados en todo el mundo, los costos del tratamiento y la atención hospitalaria son elevados. De esta manera, el impacto económico es alto, especialmente, en aquellos países donde la salud pública es de acceso gratuito y universal.
La buena noticia es que en el contexto del avance en las investigaciones sobre esta enfermedad se detectaron 10 genes ligados a la esquizofrenia que a futuro podrán identificarse a través de las pruebas de ADN. Los encargados de la detección novedosa fueron los investigadores del consorcio mundial SCHEMA que se especializa en la investigación minuciosa de la enfermedad. Partiendo de la premisa de que la patología tiene su factor hereditario los científicos se basaron en la búsqueda de genes compartidos entre pacientes que aumentan las probabilidades de sufrir esquizofrenia. Sin embargo, se dio un cambio de enfoque que permitió contrastar el ADN de personas sanas con respecto a las enfermas y fue allí que se detectaron fragmentos ausentes en los pacientes.
Schema acumuló material genético de más de 24,000 pacientes con esquizofrenia y casi 100.000 sin la enfermedad. De la comparativa se encontraron 10 genes en particular y sus variantes que al parecer generarían la esquizofrenia: se trata de genes específicos con mutaciones y un mecanismo molecular claro. En caso de que una de las dos copias de estos genes esté presente en el organismo, las probabilidades de sufrir la enfermedad aumentan en hasta 50 veces.
Mutaciones genéticas de riesgo
Los genes Grin2A y SP4 en sus diferentes variantes son los que aumentan las probabilidades de sufrir esquizofrenia y se cree que son más comunes de lo que se pensaba. Además, se cree que la vía de glutamato es la encargada de desencadenar los síntomas y la patogenia de la enfermedad. Son los genes GRIN2A y GRIA3 los que codifican los receptores cerebrales para el glutamato (neurotransmisor excitador) y todas las investigaciones apuntarán hacia esta vía para controlar de manera eficaz, efectiva y eficiente la enfermedad incluso antes de que se manifieste a través de análisis del material genético y estudios genéticos clínicos prenatales.










